Se mueven las fichas en el mundo 🔥

El ataque a Irán fortalece la posición de dominio estratégico de USA.

A poco más de 1 año de gobierno de Donald Trump, viene demostrando con hechos concretos su lema de campaña: «America great again»

Lo que sucedió ahora con Irán es un paso más hacia la confirmación de su dominio hegemónico. Aprovechó la sublevación del pueblo Iraní para derrocar a un gobierno que iba en contra de sus intereses, seguridad  e ideología. El desarrollo de armas nucleares en la región del medio oriente era una amenaza directa contra Israel y por ende contra USA, además de ello, Irán tenía el control al Estrecho de Ormuz, donde transita más del 20% del suministro de petróleo global.

Con esta operación que aún no concluye pero que ya denota una derrota inminente de Irán. USA logra:

1. Demostrar su poder militar ante sus otros otros adversarios ideológicos en el mundo, lo que lo coloca en una mejor posición de negociación.

2. Mayor control de la producción y suministro de petróleo en el mundo, que sumado a lo de Venezuela, es muy probable que el precio del petróleo se mantenga bajo en el mediano y largo plazo, aunque a corto plazo si hayan subidas especulativas hasta que no quede claro y asentado el control sobre Irán. Ya que USA necesita tener bajo los precios del petróleo para controlar mejor la inflación y estimular la producción.

3. Gana aprobación y apoyo de la población mundial al traerse abajo regímenes autoritarios y criminales. Lo cual le da poder frente a organizaciones de izquierda que poco o nada han hechos en décadas.

Es evidente que Donald Trump no es el típico político. Es un empresario, agresivo, que se ha metido a la política para HACER.