Para respondernos es necesario saber sobre cada uno:

Préstamos = Activos monetarios
Son aquellos que consisten en dar tu dinero a cambio de un interés mensual, semestral o anual. En esta categoría entran: Bonos, Letras del Tesoro (T-bonds), depósitos a plazo fijo, cuentas de ahorro, hipotecas, etc; todos estos nombres, en muchos casos rimbombantes, son diferentes formas pero que tienen el mismo principio: Entregar dinero a cambio del pago de un interés por un tiempo determinado hasta recuperar el pago del monto principal prestado.

Oro = Activo NO productivo
Este metal precioso, cuya única fuerza de valor radica en la expectativa que tienen un grupo de personas de que otras, en un futuro, pagarán más, sólo tiene un fundamento especulativo.

Acciones = Empresas = Activos productivos
Comprar acciones, es comprar una parte de una empresa que por lo general hace algo, crea algo, transforma algo, produce algo. Las empresas son activos cuyo fundamento se basa en la creación de valor a través de la transformación de insumos tangibles (recursos) e intangibles (creatividad y trabajo humano) para obtener algo que el mundo necesita, y mientras más seguido y duradero sea esa necesidad mucho mejor.

Pero ¿en cuál invertir?
Si bien esto es una decisión de cada quien, resulta necesario e importante contribuir a que se conozca mejor sobre cada uno. Ya hablamos en qué consisten cada uno, ahora toca saber algo más.

Los Préstamos o Activos monetarios, considerados como “seguros”, desde que se emplea la frase “renta fija” se tiene esa concepción, nada más alejado de la realidad. Estos activos rinden entre 3% y 7% al año, una rentabilidad que podría parecernos normal, ni alta ni baja, sin embargo en este mundo económico si alguien como tu o como yo, no toma en cuenta la inflación o ni siquiera tiene conciencia de lo que es, esta jugando en un juego sin conocer las reglas, en el cual otros que si las conocen te van a terminar comiendo. La inflación es un fenómeno económico que afecta el poder adquisitivo del dinero, si el año 2000 algo te costaba S/. 10 soles, hoy ese mismo algo te cuesta S/. 17 soles. Cada año el valor del dinero se deprecia, en promedio 3%, por eso cuando las personas prefieren “ahorrar” su dinero bajo el colchón o ponerlo en una cuenta de ahorro que les paga 0.1% al año y se aterran con tan solo escuchar la palabra “inversión” realmente están perdiendo su dinero de manera silenciosa. Ahora si a eso le sumamos que ese 3% es dentro de una economía saludable, porque en países como Venezuela (o en Perú en sus malas épocas), la inflación llegó hasta 300% o 400% anual, una cosa realmente de locos, tener dinero en efectivo bajo esas circunstancias es realmente una estupidez.

Por lo tanto la pregunta que se desliza es ¿el beneficio compensa el riesgo de invertir en préstamos?

El Oro, o activo No productivo, este metal desde hace cientos de años es aceptado mundialmente como un activo valioso, sin embargo que valioso puede tener algo en que una onza de oro en 1819 es la misma onza de oro hoy en el 2019. Lo que lo hace valioso es la percepción humana de que lo que una persona paga hoy y lo que otra podría pagar en el futuro. El valor que mueve a este activo está en la mente y emoción del ser humano, no en el metal mismo, fue un pedazo de piedra hace 200 años y sigue siendo la misma piedra hoy.

Por lo tanto debemos preguntarnos ¿hay un verdadero valor al invertir en Oro?

Acciones de empresas o activos productivos, hablar de acciones es hablar de una empresa, y las empresas nacen para producir algo que satisfaga una necesidad humana y en el proceso generar un valor económico a sus accionistas y si a esto le añadimos que son varias las empresas que nacen para satisfacer la misma necesidad, aquí surge lo que llamamos competitividad. Y es sobre estos principios empresariales – Creatividad, Productividad y Competitividad – en que el mundo ha evolucionado a través de los siglos y lo conocemos como es hoy, con aviones, automóviles, smartphones, satélites, autopistas, buques, robots, etc, etc. Y con toda seguridad el mundo en 100 años será muy distinto al de hoy. Es por ello que el
verdadero valor nace y se sustenta en la creatividad, productividad y competitividad humana.

Entonces ¿sería razonable invertir en acciones de empresas?

Luego de esta explicación, podemos deducir que las acciones de empresas resultan ser la decisión de inversión más sensata, sin embargo si esto nos convence, a continuación unas estimaciones sobre el desempeño de cada uno de estos tipos de activos durante los últimos 200 años.

  • US$1.00 invertido en acciones en 1802, al 2013 se habría convertido en US$930,550 que es igual a una tasa de rentabilidad compuesta anual de 6.7%
  • US$1.00 invertido en bonos en 1802, al 2013 se habría convertido en US$1,505 que es igual a una tasa de rentabilidad compuesta anual de 3.5%
  • US$1.00 invertido en letras en 1802, al 2013 se habría convertido en US$278 que es igual a una tasa de rentabilidad compuesta anual de 2.7%
  • US$1.00 invertido en Oro en 1802, al 2013 se habría convertido en US$3,21 que es igual a una tasa de rentabilidad compuesta anual de 0.6%
  • El poder adquisitivo de US$1.00 en 1802 es igual al poder adquisitivo de US$0,052 al 2013 (sólo 5 centavos).

 

Ahora ¿En cuál invertirías tú?